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Lactancia Mixta. Mi experiencia con un bebé prematuro

Lactancia Mixta. Mi experiencia con un bebé prematuro
19 julio, 2020 Alma Creativa
tirsoymama

Hoy quiero hablar de la lactancia desde mi experiencia, desde el respeto y con intención de que muchas otras mamás se sientan identificadas y comprendidas.

Para empezar quiero decir que como en todo, en la lactancia las cosas no son blancas o negras, hay un gran océano gris en el que yo me he encontrado y que, en este caso, se llama lactancia mixta, que es la que he practicado  desde que Tirso cumpliera su tercer mes de vida.

¿Antes de quedarme embarazada cuál era mi deseo?

La lactancia materna exclusiva, por supuesto, porque sé de sobra todos los beneficios que aporta a la salud de mi bebé, por el vínculo que creas con él, porque me parece un momento precioso el que tienes con tu bebé cada vez que le das el pecho, por la comodidad de llevar su alimento siempre encima y no necesitar más, porque es más económico… Pero muchas veces las cosas no son como esperas o como quieres.

Yo tuve un embarazo de libro, me pilló en una etapa de mi vida muy serena, pude dedicarme a mí, a dormir y descansar, hacer deporte adaptado al embarazo, mis clases de pilates, mi alimentación habitual que es muy saludable… Estaba sumamente enfocada en ese esperado momento del parto y mis únicas preocupaciones eran la epidural y la episiotomía. No pensaba ni por asomo en la posibilidad de una cesárea y menos en un bebé prematuro… Pues bien, la vida me trajo una cesárea a la semana 32 y un bebe prematuro maravilloso que me ha dado una auténtica lección de vida desde que nació. Os pongo con esto en situación para que entendáis que, por mucho que deseemos algo, por mucho que tengamos planes, a veces las cosas surgen de forma diferente por muchos factores ajenos a nosotras.

La lactancia con un bebé en la UCI de Neonatos

Con la lactancia me ocurrió lo mismo. Tirso fue trasladado al hospital de Burgos al día siguiente de nacer y David no hacía más que decirme ‘tranquila, ahora la lactancia es lo de menos, lo que importa es que esté en una buena unidad de neonatos y que salga adelante’, lógicamente desde nuestro desconocimiento creíamos que ya se daba por perdida la lactancia con esta situación tan delicada… El caso es que en menos de 24 horas me llama David desde Burgos y me dice que el equipo que está atendiendo a Tirso está solicitando mi traslado porque me necesitan como parte del tratamiento del bebé y que comience, si no lo he hecho ya, a estimularme, porque necesitan cuanto antes mi leche. Pues bien, yo aún con sonda y sin levantar de la cama pido a una enfermera que por favor me traiga un extractor de leche, resulta que en el hospital de Palencia hay un único extractor para toda maternidad… sin palabras…. Pues bien, está en una sala y mi madre pide que nos traigan una silla de ruedas para poder ir, respuesta de una de las enfermeras: ‘para qué quieres estimularte hija, si habiendo parido de 30 semanas no te va a salir nada…’ ¿Cómo os quedáis ante este comentario tan de mal gusto y tan fuera de lugar en una sanitaria que trabaja en maternidad?… Yo prefiero ni entrar a comentar más. Pero sí os lo cuento para que veáis que desde el minuto uno mi situación no ha sido fácil aunque he luchado con todas mis fuerzas por dar mi leche a Tirso, sobre todo cuando más lo necesitaba, ya que durante todo su ingreso en la UCIN tuvo mi leche, algo que es oro puro para que un prematuro evolucione favorablemente, tanto como lo es el poder practicar canguro cada día durante horas.

tirso_uci_box

Durante nuestros cuarenta y cinco días en Burgos la razón de mi existencia era sacarme leche a todas horas para alimentar a Tirso, primero  se la daban por sonda y luego ya por boca, esto me hacía sentir mucho más útil y más en paz conmigo misma después de haber tenido que acabar con el embarazo tan pronto… Era mi trabajo vivir pegada al extractor y me costó muchas lágrimas, cada día las pediatras venían a revisar mi diario de extracciones y en mi caso me costaba mucho aumentar la producción, probamos varias fórmulas de extracción poderosa, pero como yo les decía a las pediatras, sacarme leche mirando a la pared de la habitación de un hotel no me ayudaba nada, hacía lo que podía pero la producción aumentaba muy muy lentamente…

tirso_neonatos_bibe

Tuve días muy duros porque como mi objetivo era sacarme leche,  muchas veces eso me impedía estar más con Tirso o hacer más canguro, tenía que ser David quien estuviera con él para yo aprovechar a sacarme y esto me hacía sentirme aún más triste.

El día del alta de Tirso, después de cuarenta Y cinco días con sus cuarenta y cinco noches, no pude emocionarme más, vinieron las pediatras de Tirso  y para mí fue como sacar un diez en la asignatura más difícil de clase, me dieron la enhorabuena por  cómo me había dedicado en cuerpo y alma a conseguir alimentar a Tirso con mi leche durante todo este tiempo sabiendo la situación que teníamos tan complicada como pacientes trasladados que éramos. No pude evitar emocionarme y ahora escribiéndolo se me vuelven a saltar las lágrimas, porque realmente es difícil explicar los días tan duros que pasamos.

lactancia_materna

Cuando llegamos por fin a casa a Palencia, David tenía miedo de que con mi leche no nos llegara porque yo todo este tiempo había ido cubriendo las tomas de Tirso muy justa, allí me sacaba y se lo dábamos en biberón para controlar lo que comía, pero en casa la intención era que con el paso de los días fuera solo pecho a demanda y, claro, para nosotros no ver lo que estaba comiendo nos frustraba porque con un bebé en casa de 2,300 kg tienes miedo de que pierda 300 gramos en dos días… El caso es que nos hicimos con una leche de fórmula por tener la tranquilidad de que si hacía falta ahí estaba. Se la dimos súper pronto, nos daba la sensación de que no comía lo suficiente y además, con ese peso un bebé se fatiga mucho antes al pecho que cuando pesa 3,5 kg, así que no le queríamos fatigar para que no perdiera también peso solo intentando mamar… Vamos que como padres primerizos de prematuro nos preocupábamos, como es lógico, por muchas cosas… En nada comenzó, como muchas sabréis, a padecer un reflujo muy severo, vómitos y leche que le salía por la nariz en absolutamente todas las tomas, no dormía dos horas seguidas el pobre y encima se quedaba desmayado de tanto vomitar… Lo pasamos realmente mal, en una de esas tuvimos que llamar (en pleno confinamiento) a los vecinos de en frente que tienen dos bebés y nos ayudaron a reanimarlo… En esas semanas de inicio del reflujo yo estaba con Tirso en el pecho absolutamente a todas horas porque estábamos obsesionados con que hiciera cacas y sabíamos que la leche materna es lo mejor para eso, ¿qué ocurrió? Que al estar tanto al pecho sin un tiempo prudente de descanso entre tomas, el reflujo se le acentuaba más y más y los vómitos aumentaban… (A todo esto yo seguía poniéndome en el extractor para estimularme la producción…). Después de visitas médicas y pruebas detectamos que el reflujo se veía acentuado por el estreñimiento pero que ese reflujo era consecuencia de una alergia a la proteína de leche de vaca, así que comenzamos con tratamiento y con leche hidrolizada, fue un antes y un después en Tirso, dejó de vomitar, comenzó a descansar y ya no estaba tan irritable todo el tiempo. Yo, a pesar de que la pediatra de Burgos nos dijo que el pecho de la mujer hace un proceso de hidrólisis y que en este sentido la dieta restrictiva en mí no tenía sentido, hice caso a la pediatra de aquí y a algunos conocidos que creían que todo ayuda y por eso dejé de consumir nada que fuera procedente de vaca (aunque con los lácteos de vaca no tengo problema porque no soy alérgica pero los tolero muy mal así que apenas los como). Llegados a este punto, pasado un tiempo decidí dejar de usar extractor de leche porque ya estaba cansada de él y ¿cuál fue mi sorpresa? Que mi producción de leche bajó mucho, yo seguía poniendo a Tirso al pecho en todas las tomas, sé que pensaréis, “si le pones al pecho no tiene porqué bajar la producción”, pues siento deciros que cada mujer es un mundo y ocurrió… así que la proporción de leche materna y leche de fórmula cambió y pasó a alimentaese principalmente de fórmula.

Un camino lleno de obstáculos

Durante todo este camino he tenido muchas discusiones con David a causa de este tema, he tenido luchas internas yo misma preguntándome qué hacía mal, qué era lo que debía hacer para el bienestar de Tirso… Cuando me convencía de que darle fórmula no era malo si necesitaba saciarle, entonces me sentía súper culpable y mala madre porque yo, que valoro tanto la alimentación saludable, no era capaz de mantenerle solo con mi leche… y así entraba en bucle una y otra vez… Después hablaba con mis amigas y claro, la que da pecho exclusivo tiene su visión, la que da fórmula únicamente también tiene la suya… Y pocas veces me podían ayudar… En este aspecto sí me he sentido increíblemente comprendida y arropada por dos mamás de prematuros con las que coincidí en el ingreso de Tirso y que se han convertido en grandes amigas, ya que las tres vivimos la misma experiencia y Marina, una de ellas, aún siendo donante de leche por el volumen que producía también ha sufrido mucho la lactancia porque ha tenido que vivir pegada a un extractor, que no es para nada agradable, ella sufrió una cesárea en la semana treinta por preeclampsia y su cuerpo reaccionó con súper producción… ella me ha visto sufrir viendo que mis botes no se llenaban y sabe que he hecho todo lo posible, pero lo más importante es que yo sé que he hecho todo lo posible y que a día de hoy, tras toda una lucha conmigo misma por tener una idea preconcebida de lo que iba a ser la lactancia con mi hijo, me siento en paz, sé que he dado a Tirso mi leche cuando más la necesitaba y que a día de hoy soy capaz de nutrirle habiendo elegido complementarle con una fórmula para que se sacie y no sufra.

En el momento que decidí hacer lactancia mixta y aceptarlo comencé a disfrutar mucho más, he sido inmensamente feliz con Tirso al pecho cuando él ya era un bebé de tamaño considerable y hoy soy inmensamente feliz cuando le veo beberse un biberón mientras me mira fijamente a los ojos de forma risueña y placentera. Él sabe que su madre se desvive por él.

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Y durante este tiempo he escuchado de todo; que cuanto más le pones al pecho más leche tienes, que cuanto más te estimules… Que siendo alérgico a la PLV vaya tontería no darle solo pecho… Todo esto lo he escuchado sin yo pedir opinión, de otras mujeres y sin que quien me lo dijera empatizara conmigo lo más mínimo… Pero mi experiencia ha sido la que os cuento, mi producción ha dado de sí lo que ha dado de sí y no he conseguido cubrir las necesidades de mi bebé y estoy segura de que otras muchas mamás poniendo mucho a su hijo al pecho sí lo han conseguido, pero hay mamás que no lo conseguimos, es la paradoja de la vida, mi bebé engancha fenomenal el pecho pero su mamá no tiene suficiente leche y luego hay otras mamás que tienen mucha leche y sin embargo tienen que abandonar la lactancia materna porque su bebe no engancha o porque sufren mucho dolor, grietas…

biberon

Cada mamá, cada bebé y cada experiencia es única y diferente y ninguna mujer debería sentirse mal o juzgada por tomar la decisión que quiera: dejar el pecho porque no funciona, no dar el pecho porque no quiere o darlo hasta los 5 años de edad de su hijo si eso le hace feliz.

Si Dios quiere en un futuro tendré más hijos, si es así, quizá cuente con una asesora de lactancia durante el embarazo, no porque crea que me vaya a ir mejor, pero sí para estar mejor formada y preparada. Y lo que sí sé es que si vuelvo a ser mamá volveré a hacer lo que yo considere mejor para mi bebé con total tranquilidad, sin tanto conflicto interno y sin tanto ruido exterior…

Tenía muchas ganas de hablar abiertamente de la lactancia mixta, creo que hay más mamás de las que creemos practicándola y estamos en un momento en donde solo se habla de la lactancia materna exclusiva. Está claro que si puedes será lo mejor de lo mejor, pero si no puedes o no quieres existen alternativas igual de buenas, al fin y al cabo

lo que nuestros bebés necesitan son mamás felices y serenas y yo durante las primeras semanas en casa sufrí mucho y sé que se lo transmitía a Tirso, hoy somos los dos mucho más felices y tenemos un vínculo muy especial

porque este tipo de lactancia me ha permitido seguir disfrutando de mis momentos únicos con él al pecho. Realmente mi intención siempre ha sido dar el pecho durante seis meses, no más, adoro mi trabajo y disfruto la maternidad siendo madre trabajadora, si vuelvo a ser mamá mi pensamiento es el mismo, no más de seis meses, respeto que otras mamás decidan alargarla y las valoro mucho.

Para acabar te pido por favor que comentes aquí o en la publicación de Instagram tu experiencia y ante todo que no dejes comentarios que vayan a herirme a mí o a otras mamás porque si esa es la intención de alguien, lo siento mucho pero serán eliminados. Gracias!

Soy Consultora de Comunicación. Mis grandes pasiones, el Marketing, la Comunicación Digital y llevar por bandera un estilo de vida SALUDABLE. Este blog fusiona todas esas pasiones: www.delicioushealthybites.com. A través de mi programa de mentoría IMPULSA TU MARCA te ayudo a dar forma a tu idea de negocio digital y a poder sacar rentabilidad de tu pasión:http://delicioushealthybites.com/impulsa-tu-marca/ Puedes seguir mi día a día en mi cuenta de Instagram: @alma_creativa.

10 Comentarios

  1. Pilar 4 meses hace

    Me has traído muchos recuerdos de los miedos y angustias y el sentimiento de mala madre primeriza. Yo tuve suerte con la lactancia y pude mantener la lactancia materna exclusiva hasta que me incorporé al trabajo, que fue cuando empecé a luchar con el sacaleches en el baño de la oficina, no había ningún sitio mejor para hacerlo.
    Yo me di cuenta de que lo que había alrededor, todo lo que no éramos mi niño y yo, hacían que dudara de mis instintos.. La lactancia, el colecho, el cogerle “de más”.. Yo además no tenía ni la sensación de subida de leche, no me dolía el pecho.. Parecía que el niño no comía suficiente, y el padre enseguida proponía darle biberón.
    Por aquel entonces en mi centro de salud, una de las enfermeras de pediatría, hacía una especie de ayuda a la lactancia y me ayudó mucho en mi reafirmación de que podía alimentar a mi hijo, pesaba al niño al principio cada 2 días, el niño nació el día que cumplió las 37 semanas y era muy pequeño, para asegurarse de que la leche que tomaba era suficiente y seguía cogiendo peso.
    La verdad reside en que tú eres la que mejor sabe que necesita tu hijo, aunque los agentes te hacen dudar.
    Por otro lado, por si te sirve de ayuda, 2 años después tuve una niña a las 43 semanas, grandisima y la leche me salía a borbotones nada más tenerla en mis brazos tras nacer. Dos experiencias totalmente distintas.

  2. Amalia 4 meses hace

    Me ha encantado leerte. Yo tuve mi hijo en su fecha pero con cesárea, peso 4,300kg. Que paso a mi no me hacía subida me lo ponía al pecho y mis pezones no tienen pinta por lo q le costaba, problema q al nacer con bastante peso si no mamaba le podía dar bajada de azúcar y le pinchaban glucosa. Enfermera me decían q no sabía ponérmelo y presionando pero ninguna me enseñaba. A mi hijo le tuvieron que dar leche de fórmula con geringuilla para que se alimentara. Salí del hospital con leche de fórmula en el bolso pero con intención de seguir intentando el pecho pero fue nefasto no hacía subida y mi hijo lloraba de hambre así que biberón toco. Yo llore por la manera de tratarme en el hospital pero no me explicaba como hacerlo es triste q insistan en el
    Pecho y no nos enawñen porque no nacemos enseñadas

  3. Joana Martin 4 meses hace

    Buena noches. Mi bebe acaba de cumplir 3 meses y no he conseguido que se enganchará al pecho. El estuvo en la uci unos días al nacer a la espera de operación, por una inflación de riñones. Con todo esto de la cuarentena al niño solo lo podíamos ver 1 vez al día de 12 a 14, así que lo alimentaban a base de biberones, al traerlo a la habitación el niño no se enganchaba al pecho, y cuando se enganchaba se agobiaba de ver que tardaba más en salir, los Médicos me decían que tenía que darles biberones que el niño no podía perder más peso par la operación, así que a biberones y yo sacándome leche. Al llegar a casa pensaba que la cosa mejoraría, pero al contrario, empeoró, yo cada día me agobiaba más, estaba cansada de estar enganchada al sacaleches cada 3 horas y no poder este tanto con él. Hace 2 semanas cada vez me salía menos lechas, hasta el límite de 10ml cada 3 horas, así ue decidí abandonar. Me sentí muy culpable y me siento muy culpable muchos días,la gente no ayuda, l ven todo muy fácil y las preguntas de no le das pecho? Pero no tienes suficiente leche? Eso es que tu leche es ala por eso no se engancha… Y así a diario Aunque se que hice todo lo posible para darle lo mejor a mi peque duele muchos días. Mil gracias por compartir la experiencia

    • Sonia 4 meses hace

      Aunque tu lucha ha sido muy dura también ha sido muy bonita porque no hay nada mas bonito y digno que una mamá luchando contra toda adversidad por el inmenso amor que siente por su hijo. Lamentablemente todas hemos tenido que oir juicios de valor y opiniones de otras mujeres… Nunca he juzgado a nadie por dar biberón, ni me he creído mejor por haberle dado a mis hijos lactancia exclusiva. Cada mamá hace lo mejor para su hijo, y como tu muy bien dices un bebé necesita una mamá feliz. Una mujer no debe juzgar a otra porque una misma experiencia en dos mujeres puedes ser muy distinta. Yo sufrí mucho con las grietas al principio de la lactancia con mi hija hasta el punto que tenía que usar pezoneras, pero esa etapa pasó y pude disfrutar de dar de mamar a mi hija. Cundo me incorporé al trabajo empecé con los extractores, no es nada fácil, pero aún así le dí pecho a mi hija hasta los 18 meses. Mi hijo fue muy grande y muy tragón y el tema de las grietas volvió, pero esta vez las grietas perduraron, mi hijo tenía 6 meses y me seguían saliendo grietas, pero yo decidí continuar con la lactancia, además, mi hijo mamaba tanto que no me daba para extraerme leche casi, y a pesar de todo para mí fue un experiencia que disfrute, no fue fácil, pero es lo que elegí, luché por ello y lo disfruté, a pesar de que tuve que oir comentarios del tipo de que yo alargaba la lactancia por egoísmo porque quería tener todo el día a mi hijo en brazos en plan posesivo o que lo hacía para seguir teniendo las tetas gordas porque yo tengo muy poco pecho, pero por suerte yo no dejé que me afectara mucho y seguí dando pecho a mi hijo hasta los 21 meses. Yo nunca juzgué a ninguna mamá por dar pecho o biberón. Las mujeres deberían unirse, apoyarse y empatizar y nunca juzgar y criticarse entre sí

  4. gmartinez 4 meses hace

    Súper emocionada con tu post, cuánta verdad y cómo he empatizado con esas sensaciones. La tortura de la extracción poderosa, el “cuánto más te lo pongas al pecho más produces”, los libros de lactancia, blogs, grupos de lactancia, IG de super madres etc. Toda esa culpabilidad por tener que dar lactancia mixta y a la vez, viendo con el ansia con la que se tomaba el biberón. Son muchas cosas, te diría que hagas lo que a vosotros os funcione mejor por mucho que se suponga que debas hacer otra cosa… que hoy en día parece que si no porteas, no haces BLW ni colecho eres mala madre pero simplemente en ocasiones no funciona. Un saludo y exprime todos los buenos momentos.

  5. Alejandra 4 meses hace

    Lo primero darte las gracias por hablar de este tema , parece un tema tabú. Y darte la enhorabuena por ser capaz de alimentar a tu bebé prematuro esos primeros días con el extractor ( es horroroso) .Sinceramente leerte me reconforta un poco . Tengo un bebé de 2 meses y medio y al principio mi idea era igual que la tuya alimentarle exclusivamente de leche materna .Todo fue muy bien (dentro del contexto en el que nació plena pandemia )bebé nacio a termino , parto natural , nos vamos para casa me sube la leche , el bebé parece que se engancha bien ,todo parece estupendo hasta que voy al pediatra a pesarle a los 15 días y aún no había recuperado el peso de nacimiento y parecía perder peso , es cierto que al pecho se quedaba muy muy dormido y juntaba una toma con la otra , cierto es que no lloraba ( creo que no tenía fuerza) asique gracias a mi pediatra y matrona del centro de salud ( tengo mucho que agradecerles )me ayudaron un montón y me hablaron de la extracción poderosa y del proceso de relactacion .Al principio me entro un bajón considerable , fue como una jarra de agua fría no me salía casi nada de leche por lo que mi bebé el pobre debía estar pasando muchísima hambre , compre formula para dárselo con la sonda del relactador y mientras el extractor en el otro pecho y así todo el día sin tener nada de tiempo para mi y por supuesto muy agobiada de no tener leche . Gracias a la estimulación del extractor conseguí sacarme lo suficiente pero a día de hoy , mi bebe va ganando peso pero sigo pegada a un extractor por miedo a que me baje la leche si me lo quito , vivi el día pegada a el para alimentarle . Pero ha llegado un punto en que soy feliz al verle mamar aunque odie el chun chun del extractor.
    Lo peor lo ruidos exteriores lo he pasado muy muy mal , tu leche no alimenta , este niño no tiene las necesidades básicas cubiertas , hasta las gitanas saben amamantar y tu no eres capaz , con la sonda esa le van a entrar gases , le estas malcriado porque esta todo el día pegado a ti , pero te compensa , hija dale un biberón…. y así infinidad de comentarios y muchos de ellos venían por parte de mi entorno más cercano y del sector sanitario ya que al poco de nacer le dio una infección de riñón y claro cada turno de enfermeras opinaba lo que opinaba . En fin dejemos de juzgarlos entre nosotras mismas y de nuevo gracias por sacar a relucir la complicada lactancia mixta , creo que quien no la haya vivido no se sabe lo que se sufre y que no siempre las cosas salen como pensamos. Y lo que para una es fácil a otra se le complica. Seamos libres de hacer lo que cada una considere pero por favor no juzguemos y menos desde la inesperiencia. MUCHAS GRACIAS

  6. Brianda 4 meses hace

    Muchas gracias por compartir tu experiencia. Creo que hacen falta más testimonios así para que, cuando una está en el proceso, no se sienta tan sola ni tan incomprendida. Es bueno ver que otros han pasado por experiencias similares o, incluso siendo experiencias distintas, las emociones son las mismas. Mi caso no tuvo nada que ver con el tuyo. Adrián nació a las 39 semanas, pesaba 3 kilos y se enganchó enseguida al pecho. ¿Qué más se puede pedir, no? Comparado con vuestro caso (esos 45 días iniciales, sobre todo, tuvieron que ser durísimos) lo nuestro fue coser y cantar. Y sin embargo no fue tan sencillo. Las mastitis, los pezones agrietados, las dudas, días y días (y noches y noches) sin dormir, los miedos, la angustia, el preguntarte si estará comiendo suficiente, el no entender por qué las cosas no son como todo el mundo te dice que tienen que ser, el sentirte mala madre, el preguntarte si estás haciendo algo mal… Se me subieron las lágrimas a los ojos cuando leía tu post y me vuelven a subir ahora al recordarlo. La lactancia es lo más duro que he hecho en mi vida. Hubo un momento en el que me planteé dejarla o intentarlo con la mixta porque sentía que me iba a romper, pero no hubo manera porque nunca quiso nada que no fuera el pecho. Incluso cuando empezó con la alimentación complementaria prefería el pecho y todavía hoy es muy absorbente conmigo. Creo que esto es normal, que le pasa a muchas madres, pero no por ello es menos duro y de esto no te hablan. Te cuentan lo bonito que es, el vínculo tan fantástico, etc. Pero falta la otra parte, aquella en la que te cuentan de que, aunque sea precioso, también es duro. Durísimo. De hecho, siempre digo que la lactancia es lo más bonito que he hecho en mi vida, pero también lo más difícil. Al final la cosa se relajó un poco y hubo unos meses más fáciles, hasta que a los 18 meses volvió a complicarse. Es un niño muy alto que come muchísimo y en ese momento me estaba dejando literalmente seca. XD Yo ya no podía más, y aquí llegó otra crisis. Mi médico, después de una analítica, me recomendó ir dejando la lactancia porque me estaba costando la salud, pero vuelven las dudas, el miedo, el sentirte mala madre… Y el echarlo de menos. Porque es duro, pero al mismo tiempo no quieres soltarlo. En fin… Esa es mi experiencia muy resumida. Pero lo que quería decirte es que me alegra que llegases a conclusiones tan sabias porque creo que tienes toda la razón. Y a las madres primerizas o futuras madres que estén leyendo esto: mucho ánimo. Es duro, para todas, absolutamente para todas. Y la que te diga lo contrario es que ya no lo recuerda o que está intentando ayudar, pero no se da cuenta de que cada caso es un mundo y que cada familia sobrevive como puede. Así que sigue tu instinto y haz siempre lo que TÚ y tu pareja creáis que es lo mejor para vosotros y el bebé. No hay nadie que pueda entender mejor lo que está pasando. Y si puedes, busca una matrona/asesora de lactancia que te guste y con la que veas que te sientes bien y comprendida desde antes del parto. Si tienes buen feeling con ella y notas que te comprende, te sentirás mucho más acompañada cuando llegue el momento y surjan las dudas o los problemas. Que surgirán. Yo no podría estar más agradecida a Cris (Que me asesoró en la lactancia) por su ayuda. Nunca habría conseguido llegar tan lejos de no ser por ella. ¡Un abrazo! 🙂

  7. Danae 4 meses hace

    Acabo de leer tu post en el blog sobre la lactancia y me he quedado sin palabras. Me gustaría decirte que eres una luchadora. Que muchas veces cuando nace un bebé nos olvidamos de las madres. Se que el postparto es lo más difícil de tener un bebé, las hormonas nos dejan k.o. y necesitamos más apoyo que nunca. No puedo ni imaginar como ha sido el tuyo. Mientras leía se me han saltado las lágrimas, por todo lo que habéis pasado pero sobre todo por lo valientes y fuertes que habéis sido. Un bebé prematuro es un regalo de vida, te enseña que lo que realmente importa es el ahora, que ni el ayer ni el mañana tienen importancia. Creo que todas las madres deberíamos apoyarnos, aunque no criemos igual porque todas lo estamos haciendo pensando en nuestros hijos. 💜

  8. Nadia 2 meses hace

    Casi me brotan lágrimas al leerte. Yo también pensaba que haría LME y que si no se podía le daría fórmula a mi bebé y ya. No fue fácil. Mi hija tenía un frenillo que nadie le detectó y yo vivía con ella pegada al pecho o el pecho pegado al extractor, sin dormir, sin descansar, con una pequeña que no subía de peso. Fue muy duro. Cuando finalmente tuve el diagnóstico comencé la lactancia mixta con menos culpa y la hice además diferida porque ella no se prendía bien al pecho y decidimos no operarla. Nos daba pavor que luego no comiera y bajara de peso. El comentario que más me hirió fue el de una amiga que me dijo “pues te extraes la leche en un dos por tres y ya”. Me dejó pensando que yo exageraba con lo pesado de las extracciones. Un tiempo después ella por si sola me dijo que ella nunca se había tenido que extraer porque tenía muchísima leche. En fin, que creo que de lo aprendió, lo que más valoro es que creo ser un poco más empática con otras madres. Gracias por compartir tu historia 🙂

    • Autor
      Alma Creativa 2 meses hace

      Es muy fácil dar consejos desde el total desconocimiento y sin vivir las cosas en primera persona. Nunca te sientas culpable, como madre haces lo mejor para tu hija y siempre lo harás y lo más importante es las dos estéis sanas de cuerpo y de menta. Enhorabuena por tu lucha. Un beso enorme.

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